Tuesday, 17 February 2009

Barato y caro

fair trade

Si hay algo en que la mayoria de la gente estamos de acuerdo es que nuestro trabajo nunca está lo sufientemente valorado. Nunca nos pagan lo suficiente por lo que aportamos. No, siempre deberian pagarnos más. Nos estan explotando. ¿Nadie me irá a decir que no es verdad? El dinero está en manos de unos pocos que explotan al resto de la población y asi se enriquecen todavia mas. Bueno, hasta aqui estamos de acuerdo.
Lo curioso es que solamente somos capaces de ver una parte de la realidad. En cuanto dejamos el papel de trabajador y tomamos el de consumidor nuestros principios cambian. ¿Donde quedan estos principios cuando vamos de compras? ¿Somos nosotros los únicos que merecemos estar bien pagados? No lo se, pero acabamos comprando bienes sin ni siquiera pensar en otra cosa que no sea el precio. ¿Nos importa acaso que los trabajadores que forman parte de la producción de cualquier producto que compremos cobren un sueldo decente? ¿Nos importa que puedan ser felices trabajando? Nos importa que puedan el ganar el suficiente dinero como para mantener a sus familias? No, realmente no nos importa. Sólo nos imorta el precio, y como mucho la relacción precio-calidad.
Personalmente cada vez que voy a una tienda de todo a un euro me quedo asustado. Se pueden comprar cosas increibles por un euro, sin ir más lejos unos simples alicates, o una fantástica calculadora. Pero, si te paras a pensar un rato te das cuenta que hay algo falla. Para fabricar unos alicates necesitas hierro, que puede haber sido sustraido de unas minas en Sudáfrica, por ejemplo. Tambén hace falta plástico, que pongamos que ha sido producido con petroleo que viene de Iraq. Hace falta llevar ese hierro y petroleo al pais donde en donde se produce, normalmente en Asia, pongamos India. Hay incluso que producirlo. Despues viene el transporte a nuestro pais, y el transporte del mayoristra al minorista. Llega al fin a una tienda española, o de cualquier otro pais, que tiene que pagar alquiler, facturas, impuestos y trabajadores. Y entonces llegamos nosotros y los compramos con un euro. ¿Un euro?

Thursday, 12 February 2009

No tenemos cinco planetas

"Story of stuff" es un maravilloso documental de 20 minutos de duración sobre el sistema de producción y la conducta de consumo en Estados Unidos.
Llama "economia de los materiales" el proceso que lleva cualquier bien de consumo. Este proceso consta de cinco fases, extración, producción, distribución, consumo y desecho. Parte del hecho de que este es un sistema lineal, y no se puede llevar un sistema lineal en un planeta finito. Bueno, se puede llevar, pero no por mucho tiempo, los bienes materiales se acabaran agotando.
Algunos datos que aporta el documental son escalofriantes: Estados Unidos con el 5% de a población mundial utiliza el 30% de los recursos mundiales y crea el 30% de los desechos del planeta. Si toda la población del planeta siguiera ese ritmo necesitariamos de 3 a 5 planetas para tener los suficientes recursos naturales.
El 80% de los bosques originales de la tierra han desaparecido, en la Amazonia se estan talando 2000 arboles por minuto, la superficie de 7 campos de futbol cada minuto. Increible!
La economia americana se basa en vender objetos lo más barato posible, lo más rápido posible. Pero en el precio que pagamos por estos objetos no cubre el valor verdadero del producto. En el precio no se incluye el coste por la sobreexplotación de los recursos materiales, ni por la explotación salarial de trabajadores en el tercer mundo, ni por la contaminacion a la que son sometidos al llevar las fabricas a sus paises. Unas 200.000 personas al día se mudan de ambientes que los han alojado y sostenido por generaciones a ciudades, normalmente a vivir en chabolas. Son ellos y la tierra los que están pagando por muchos bienes que consuminos, no nosotros. No es normal el precio tan bajo que hoy en día tienen algunos bienes de consumo. Ellos nos pagan parte del precio.
Esto no era siempre asi. Hace 50 anos se consumia 50% menos. Han jugado con la sociedad. Han creado un sistema en que el consumo es nuestra identidad primaria. Dime cuanto consumes, entonces te diré quien eres. Despues de la segunda guerra mundial un analista de ventas, Victor Lebow, articuló lo que pasaron a ser las reglas del sistema: "Nuestra enorme y productiva economia demanda que hagamos del consumo nuestro modo de vida, que convirtamos la compra y el uso de los bienes en rituales, que busquemos nuestra satisfación espiritual, la satisfación de nuestro ego en el consumo. Necesitamos consumir, reemplazar y desechar a un ritmo acelerado"
No solamente se encargan de hacernos adiptos al consumo y de fabricar productos que duren lo menos posible para que tengamos que comprar otro y asi aumentar sus beneficios, además hacen que tiremos a la basura productos que todavia están en perfecto uso. Constantemente cambian el diseño y la apariencia de los productos y nos hacen sentir unos absoletos o atrasados sino tenemos el nuevo modelo. La publicidad y la sociedad se encarga de ello.
Pero aparentemente los americanos son cada día menos felices. Según las encuestas en los años 50 es cuando los americanos eran más felices, a partir de ese momento la felicidad nacional empezo a decaer. Esta sociedad consumista les da más cosas, pero menos tiempo para dedicarlo a lo que realmente les hace felices, como la familia, los amigos y el tiempo libre. Y la mayor parte del poco tiempo que tienen lo dedican a comprar y ver televisión. Es patético.
Y todo para que la mayoria de estos productos que consumimos acaben en la basura. Cada americano produce más de 2 kilos de basura diaria, el doble que hace 30 años. Toda esta basura o bien se entierra, o bien se incinera y se entierra. Ambas maneras contaminan la tierra, el agua y el aire.
Las buenas noticias son que entre todos podemos cambiar este sistema. Debe de pasar de ser un sistema lineal a un sistema que no deseche personas ni recursos. Debemos descartar el viejo hábito de usar y tirar. No debemos seguir asi. Tenemos que pensar en sustanibilidad, energias renovables, economias regionales... Hay gente que dice que esto no puede ocurrir, que es utópico. Pero lo que es utópico es seguir como hemos seguido hasta ahora.